jueves, 12 de marzo de 2015

EL ENSAYO



El ensayo es un género literario que se caracteriza por permitir desarrollar un tema determinado de una manera libre y personal. Comúnmente, las personas escriben ensayos para manifestar alguna opinión o idea, y sin tener que preocuparse de ceñirse a una estructura rígida de redacción o documentarlo exhaustivamente.
El Diccionario de la Real Academia Española define al ensayo en los siguientes términos:
Escrito en prosa en el cual un autor desarrolla sus ideas sobre un tema determinado con carácter y estilo personales
Por consiguiente, es posible destacar que la principal característica del ensayo es la libertad del autor. Al escribir un ensayo lo hace siempre con la intención de plasmar un rasgo íntimo, propio.
A continuación, se exponen las principales características de todo ensayo.

Estructura y forma flexible.
No se sigue una rigurosa estructura formal en la exposición del contenido, como ocurriría en el caso de una monografía. Tampoco es obligatorio que todas las ideas del autor estén acompañadas de alguna cita bibliográfica. La esencia de todo ensayo es la libertad de expresar el pensamiento de una manera personal.
Esto no impide, obviamente, que el escritor decida estructura su ensayo siguiendo el clásico orden de una introducción, un contenido o desarrollo, y una conclusión
Para saber más, leer el artículo sobre las partes del ensayo.

Variedad temática
El ensayista puede escribir sobre cualquier tema. Existen ensayos sobre temas sociales, ambientales, filosóficos, científicos. etc.
Existe mucha diferencia entre un ensayo expositivo sobre el calentamiento global en comparación con otro analiza el fenómeno sociológico del consumismo. El primero tiene relación con el medio ambiente y el segundo estudiará un determinado fenómeno social.

Un estilo personal
El estilo de la obra ensayística es, subjetivo. La redacción del ensayista dista de ser una exposición impersonal acerca de ciertos hechos.
Se trata de la voz del escritor.
Como señala José Luis Gómez-Martínez “Aún en las más dispares y contradictorias definiciones del ensayo siempre ha habido una característica común: su condición subjetiva”
El lector de ensayos, generalmente, buscará identificar la particular voz del escritor a lo largo de su obra.

Las partes del ensayo pueden dividirse en las tres partes clásicas de todo texto: una introducción, el contenido desarrollado, y una conclusión.
Es importante resaltar que el
ensayo no posee una estructura definida y formal de redacción .
Como bien señala el teórico
José Luis Gómez-Martínez "Al decir que el ensayo no posee una estructura rígida, se pretende establecer una distinción entre éste y aquellos escritos, destinados a la comunicación depositaria, caracterizados precisamente por una rigurosa organización tanto formal como de contenido"

Esto no quiere decir que no puedan seguir la estructura mencionada, sino más bien resaltar que la característica del ensayo es la libertad del escritor para organizar el contenido.

Introducción.
En la primera parte se realiza una presentación del tema a desarrollar.
El autor, además puede dar a conocer ya de antemano su opinión o tesis y que más adelante intentará demostrar.

Desarrollo.
Aquí el ensayista presenta sus principales argumentos acerca del tema. Ya depende de él la forma y el estilo que en redactará sus tesis. Generalmente se emplea una gran cantidad de datos, ejemplos, comparaciones, y otros recursos.

Conclusión.
En la conclusión se resume la idea o las ideas principales del ensayista. Condensa y reafirma su posición de una manera clara.
Por ejemplo, un ensayo que se exprese en contra de la eutanasia, en la parte conclusiva puede exponer un rápido repaso de los principales argumentos en contra de esa práctica.

martes, 24 de febrero de 2015

¿CONDICIONA LA LENGUA NUESTRA VISIÓN DE LA REALIDAD?

        Gracias a que los objetos, los animales, las acciones, los sentimientos... tienen nombre, podemos pensar sobre ellos. Sabemos, por ejemplo, que hay muchas cosas que vuelan y que no todas son de la misma naturaleza: unas son aves, otras insectos, otras aparatos fabricados por el hombre... La sola mención del nombre de cada una de estas realidades nos pone en contacto con todo lo que sabemos de ellas: decimos aves y sabemos que son animales con plumas; decimos insectos y automáticamente pensamos en animales con dos antenas y sin patas.

       Es un hecho que en cualquier parte del mundo hay insectos, nubes, agua, piedras...; de ahí, que sea lógico pensar que las palabras que existen en una lengua para designar estos y otros elementos deben tener un equivalente en cualquier otra lengua. Sin embargo, la comparación de las lenguas del mundo ha demostrado que esto no siempre es así. Los esquimales, por ejemplo, disponen de diez palabras para nombrar variedades de nieve que está cayendo, la que encuentra en la cumbre de una montaña, la que está dura y compacta, la que está a medio derretir...

     Ahora bien, casos como estos muestran que las lenguas no calcan la realidad; parece más bien que cada una muestra un  punto de vista o una interpretación diferente, estableciendo distinciones que son relevantes para las personas que hablan. Esas interpretaciones reflejan y conforman una mentalidad y una determinada forma de pensar. De este modo, si las lenguas reflejan puntos de vista diferentes, cabe preguntarse: ¿Las traducciones de una lengua a otra reflejan fielmente la idea original? Incluso se puede ir más allá y plantearse; ¿Una persona es capaz de comprender una cultura expresada en una lengua que no sea la suya propia?

Bienvenidos a su espacio de discusión y crítica constructiva.

Hola chicos! bienvenidos a nuestro enlace virtual. Espero que ya todos se hayan familiarizado con dicha herramienta. Para iniciar, les dejaré en la entrada siguiente un enunciado con el propósito de que vayan participando e interactuando, recuerden que deben ser críticos y coherentes en sus intervenciones. Pues, les estaré evaluando su capacidad de análisis e interpretación.